Impago soberano, ¿Qué es y cuáles son sus Consecuencias?

Hoy queremos contarte un poco más sobre un concepto no demasiado extendido, pero que es muy importante conocer. El impago soberano puede producirse en diferentes situaciones y las consecuencias son muy específicas, así que queremos ahondar un poco en todo lo que supone.

A pesar de que nosotros lo llamaremos impago soberano, en el ámbito financiero se utiliza más su término en inglés: sovereign default o default soberano. En todo caso, suponemos que nunca tendrás que enfrentarte a una situación de este calibre. En ese caso, la mejor opción es ponerte en contacto con nosotros, que te ayudaremos a solventar cualquier duda.

Definiendo el impago soberano

Lo primero que vamos a hacer es qué es un impago, un default o una suspensión de pago. Es un concepto financiero que hace referencia a un escenario en el que un prestatario no puede afrontar las obligaciones legales con sus acreedores, previamente acordadas a través de un contrato.

Con esto claro, toca ahora fijarnos en el otro término: soberano. Esto tiene una implicación obvia hacia el Estado y la economía pública, en la que un gobierno no puede afrontar la deuda contraída. El impago debe llevar asociado un estado de insolvencia o quiebra para poder aplicarse y justificarse, por eso vamos a seguir avanzando.

Qué es el impago soberano

Como habrás podido comprender de los párrafos anteriores, el impago soberano es la imposibilidad de un Estado de pagar la deuda por razones financieras. Esto tiene alcance desde la Adminsitración Central hasta los ayuntamientos y comunidades autónomas, además de los organismos supranacionales.

Lo habitual es encontrar este ‘impago soberano’ se materializa en países en vías de desarrollo, que contraen deudas a las que pueden faltar si no se dan las condiciones que esperaban anteriormente. Es muy común que se realice a través de una moneda exterior más estable, evitando las altas tasas de inflación de su país de origen.

Aun así, también es probable que los Gobiernos de países desarrollados se encuentren en esta situación frente a países extranjeros.

Consecuencias de este impago

Al tratarse de un asunto estatal, el incumplimiento de los pagos por parte de un Gobierno tiene múltiples consecuencias para muchos agentes de la sociedad. El primero, y más inmediato, es el grupo de los acreedores. Ellos se encontrarán con la pérdida del capital y los intereses adeudados, por lo que tratarán de cancelar parte de la deuda para no irse de vacío.

Las consecuencias para el propio Estado también son claras: este movimiento elimina o reduce la deuda contraída de manera inmediata. Pero, como podemos esperar, también se verá dañada su reputación frente a otros acreedores y países. Esto puede limitar la capacidad del Gobierno para obtener nuevos créditos, incluso (en casos extremos) llevar a una declaración de guerra.

Por último, los ciudadanos de un país en estado de impago soberano también sufrirán algunos devenires. Una crisis económica, asociada a la caída de la demanda interior y de la falta de inversión extranjera, es lo más probable; además de situaciones de alto desempleo o reducción del estado del bienestar y los servicios públicos. Si, además, un ciudadano posee bonos de estado, verá su capital devaluado por la crisis monetaria.

Como puedes ver, la magnitud del impago soberano y las fuertes consecuencia en la economía local, estatal y mundial es muy grave. La historia nos ha dejado ejemplos como la España de Felipe II, países latinoamericanos en el siglo XIX o, más recientemente, Grecia en 2015.

Si quieres conocer más sobre todos estos conceptos relacionados con la economía, las deudas y las relaciones contractuales, te recomendamos seguir nuestro blog y redes sociales. ¡Te esperamos!

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